Historia crítica contemporánea de la ciudad de El Alto

Por Gustavo Cortez Alanoca (*)

Introducción

Algunos antecedentes, para reconstruir y encaminar nuestro futuro y deconstruir nuestros desaciertos, con una mirada propia de nuestra identidad, historia y desarrollo como urbe, con análisis de nuestro origen, procedencia, contextualización y prospección (en la línea de la definición de lo que es historia para Marc Bloch1). El desarrollo urbano de La Paz y El Alto está conectado a los cambios políticos, sociales y económicos que ocurrieron en el departamento de La Paz. Dado el peso político y económico de ambas ciudades podríamos hablar de una “región ciudad”. Con una leve “ventaja” en la ciudad de El Alto, por los últimos acontecimientos sucedidos hace casi una veintena de años atrás (denominada Guerra del Gas, 2003). Tal «ventaja» al final de cuentas brinda a El Alto una perspectiva a futuro, para transformarse en la capital metropolitana a corto plazo.

Contexto de El Alto, origen y procedencia

1.- Política

A partir de 1957 con la conformación del Concejo Central de Vecinos (cuya base fueron los comandos zonales del MNR) y posteriormente la consolidación de FEJUVE en 1979. Durante 2001 – 2003 tiene una actuación diferente la cual cambiaría el destino y rumbo de El Alto. Luego utilizados partidariamente, donde se asisten a ruedos electorales mecánicamente (parte de la democracia), por intereses particulares y corporativos, donde las organizaciones sociales desvirtuaron su legitimidad hacia sus bases y la población en general, acuerdos en función a prebendalismo (un secreto a voces) jamás en función a un acuerdo programático por el desarrollo de El Alto, donde llegan a ser solo escaleras de gobiernos nacionales y subnacionales de turno, en épocas electorales, sin un norte de desarrollo o mucho menos con un norte para el alteño.

2.- Composición social

Su composición social y organización está en función a la procedencia y la combinación de sus experiencias de lucha, organización y resistencia con sus usos y costumbres, por la falta de servicios básicos, falta de acceso vial, falta de equipamientos, en sus inicios, que hasta el día de hoy se siguen arrastrando lamentablemente.

El 74, 25% (Censo INE 2001) de las personas que viven en la ciudad se identifican como de origen aymara, sin embargo, el 67 por ciento de la población habla el idioma español. Esta alta identificación étnica no debe dar la falsa impresión de que en la ciudad de El Alto sólo viven indígenas. Indaburu (2004) muestra a la urbe alteña que es heterogénea en su composición social. En la ciudad también habitan grupos de clase media baja, como ser maestros, empleados públicos, pequeños empresarios y artesanos, etc. Por supuesto muchos de ellos de origen indígena.

3.- Económico

Predomina el comercio informal, el comercio al día, llevar el sustento diario para sus subsistencia, donde los «mas están dentro un régimen simplificado hábilmente camuflados, evasión de impuestos y falta de una adecuada fiscalización en los ingresos y la recaudación, son el pan del día, heredado y congelado hace varios años.

La calidad de la información catastral es deficiente, inexistencia de mecanismos de valoración y control de la calidad de la información, dada la desvinculación de la información geográfica y cartográfica de los predios2. La Dirección de Recaudación dependiente de la Oficialía Mayor Administrativa Financiera del Gobierno Autónomo Municipal de El Alto tiene como una de sus funciones la Administración Tributaria Municipal. Con limitaciones de la información catastral en cuanto a su cobertura y calidad, ya que en la actualidad la administración tributaria del GAMEA no hace uso de la información de su catastro con fines tributarios.

4.- Arquitectura

De ostentación para demostrar “su poder económico”, aunque no se sabe cómo llegan a conseguir los recursos económicos (un secreto a voces) para edificar estas constricciones que oscilan desde los 200 mil hasta 1 millón de dólares, solo es un pequeño sector acomodado y privilegiado de la “burguesía alteña”, pero que no representa a la mayoría de los alteños, existe una “nova arquitectura” emergente sin identidad (caso la cabeza de iron man, careta de moreno, careta de diablo, logotipo de los Transformers, entre los más llamativos, hasta un “barco anclado en una terraza”, mismas que, al margen de gustar o no, ya están en la ciudad de El Alto y deben ser analizadas para saber si estas cumplen los reglamentos y normas de edificación y funcionalidad).

Existe también una arquitectura contextualizada como son los equipamientos o infraestructuras “macro”, (Jach´a Uta, Centro de Convenciones, Terminal Bimodal, Teleféricos, Multicine El Alto, Hospital del Norte y Hospital del Sur, entre otros), también existe una arquitectura emergente salida de los mismos profesionales arquitectos de esta urbe, “ocultas al interior de los distritos municipales”, pero que no son amplificados, por no estar dentro el circuito “turístico”. Este fenómeno se da desde los inicios de lo 80s, cuando hace presencia el Colegio de Arquitectos de La Paz en la entonces Subalcaldía de El Alto, para la aprobación de planos de construcción en función a criterio técnico.

Desarrollo

Una lectura «sociológica» necesaria, a partir de los primeros asentamientos: “la ciudad de La Paz se convirtió́ en la sede de gobierno y comenzó́ a crecer, pero debido a las dimensiones limitadas del valle donde se ubica, parte de la infraestructura se construyó cerca a la red vial interregional y ferroviaria existente en la zona de la Ceja de El Alto”3. Entre 1950 y 1970 aún como Subalcaldía, y como parte del municipio de la ciudad de La Paz.

En 1985 se crea la ciudad de El Alto (28 años de lucha, según los estudios de Sandoval (1989) y Fernández Rojas (2013). La lucha por su autonomía se inició en 1957, a través del Consejo Central de Vecinos, un ente que representaba al conjunto de las juntas vecinales y a las comunidades alteñas. Con posterioridad, en 1984, la entidad cívica, el Frente de Unidad y Renovación Independiente (FURIA) de El Alto formado en torno a ex dirigentes vecinales, cívicos y municipales, presentó el proyecto de autonomía administrativa de El Alto, logrando su objetivo en marzo de 1985, el Congreso Nacional sancionó la Ley 728, que dice: “Créase la cuarta sección municipal de la provincia Murillo con su capital El Alto de La Paz, del departamento de La Paz…”. La Ley 1014, del 26 de septiembre; en 1988, eleva a rango de ciudad a la capital de la cuarta sección municipal de la provincia Murillo del departamento de La Paz; “independencia administrativa”, desvinculación, separación.

Independientemente de la separación histórica, legal y administrativa, El Alto y La Paz ya se encontraban divididas por el quiebre geográfico y topográfico que representa La Ceja: una franja de quiebre o inflexión de aproximadamente 15 kilómetros de largo que separa El Alto de La Paz; una amplia planicie que se extiende en dirección al Lago Titicaca, a las poblaciones de Viacha y del Sur del Perú́, y en dirección a Oruro; queda así el valle de La Paz encerrado en sí mismo, con una sola vinculación regional (hacia los Yungas paceños)4.

Existe una SIMBIOSIS de los primeros asentamientos con los migrantes del campo y con los relocalizados de las minas; “antes eran así”: organizados, fuerza monolítica, tenían un norte y necesidades que siguen arrastrando; “ahora son así”: buscan intereses sectarios y particulares, desmovilización en función a corrupción sindical, división en fracciones, paralelismos en función a los colores políticos.

Las nuevas generaciones, desde 2003, con mayor incidencia, fueron sistemáticamente desideologizados y solo son captados “partidariamente” en función a un cargo coyuntural dentro alguna institución pública, sin sueños ni objetivos concretos en el orden de cómo debería ser una ciudad, no existe un norte, excepto epítetos.

En otras palabras, el crecimiento de El Alto nunca -ni siquiera en sus orígenes- se limitó a un fenómeno exclusivamente campesino, aunque la gran cantidad de campesinos del Occidente de Bolivia que llegan a El Alto le otorguen una característica de ciudad aymara.5

Organizaciones Sociales, por el “bien común”

FEJUVE, CODIJE, COR y las otrora organizaciones sociales de El Alto se mueven y organizan en función al sector Norte y Sur, para asumir las directivas de sus federaciones y la representatividad gremial, misma que se fueron mermando poco a poco con el pasar de los años con las prebendas de los gobiernos de turno nacional y subnacionales, a cambio de «alguna obra que le corresponde por derecho», hoy están divididas y enfrentadas entre «bandos», entre rojos y azules, entre una dizque izquierda y una también dizque derecha, entre los «k’aras y t’aras» y entre los que opinan diferente y los que imponen su «verdad».

FEJUVE, FURIA y ORGANIZACIONES SOCIALES son determinantes para efectivizar la falta de «políticas de desarrollo en El Alto», en todos los niveles nacionales, departamentales, regionales y locales. A consecuencia de la falta de estas políticas y planificación en El Alto se tomaron determinaciones sociales, por el «BIEN COMÚN», de ninguna manera se trata de justificar, pero para efectos prácticos fueron efectivos y eso se demostró a lo largo de su historia en El Alto como, por ejemplo:

Ej. 1. La Alcaldía Quemada6 en su inauguración estaba como “Casa de la Cultura” y luego fue adaptada para ser Alcaldía Municipal (29 de marzo de 1980, gestión del subalcalde Guillermo Gutiérrez V.) y años más tarde fue vandalizada, saqueada y quemada (23 años del edificio municipal cuando el ilustre Raúl Salmón junto a la Presidenta Lydia Gueiler inauguraron el edificio comunal), fueron dos días de saqueos que culminaron con la quema de la alcaldía, miércoles 12 por la noche y jueves 13 de febrero del 2003.

Hubo una perdida de mas de 5 millones de dólares durante la quema y saqueos, además de la pérdida de documentación, expediente y la cartografía de El Alto, entre otros. Actualmente, por eso, se denomina “Alcaldía Quemada”.7

Ej. 2. La UPEA (D-6 y D-5), se tomaron los predios, primero fue instituto, posteriormente se convirtió a universidad (De la UTLA a la UPEA8). Ciudad de El Alto – 2009, dos «tomas» sociales, de dos inmuebles del Estado, caracterizaron también a dos momentos definitivamente históricos para el funcionamiento de la Universidad en la Ciudad de El Alto. La primera ocurrida hace 25 años, exactamente el 17 de febrero de 1989. Los miembros del Comité́ Ejecutivo de la FEJUVE y otros dirigentes vecinales de ese entonces, con el apoyo de representantes de la Universidad Mayor de San Andrés, irrumpieron en las instalaciones del Instituto Formación de Mano de Obra (FOMO), actual Fundación INFOCAL, procedieron a la «toma» de ese inmueble, con el firme propósito de instalar y fundar, en esos abandonados y desmantelados predios, la Universidad Técnica y Laboral de El Alto (UTLA).

La segunda, el 1 de mayo de 2000, miembros de la Asamblea de la Alteñidad (FEJUVE, COR, gremiales, artesanos, periodistas, padres de familia y otras organizaciones), junto a autoridades locales, bachilleres y población en general, por decisión de una Asamblea General, irrumpieron en los circunstanciales predios de la Facultad Técnica de la UMSA de Villa Esperanza, con la «toma» masiva de los mismos para el funcionamiento de la Universidad de la Ciudad de El Alto. Este predio inicialmente fue destinado para este fin, pero con otra concepción y otra modalidad”.

Ej. 3. Hospital del Norte (D-5), ante la ausencia de un Hospital de Tercer Nivel en El Alto, se hace la toma de terrenos en el espacio destinado al área «industrial» (lado PIL), lucha y presión por parte de los dirigentes del sector norte y del D-5 (en el contexto planteado, la Resolución Administrativa DIR-SEDES 025/14 resuelve autorizar “…la apertura y funcionamiento del establecimiento de salud, Hospital Público de Tercer Nivel de Atención en Salud, denominado HOSPITAL DEL NORTE9…”). El verdadero reto del Hospital del Norte, para la función pública y social que debe cumplir, estriba en definir adecuadamente cómo dar una respuesta que satisfaga eficazmente las necesidades de salud de la población).

Ej. 4. Estadio de Villa Ingenio10, área de equipamiento cedido por el D-5, zona Villa Ingenio (el 16 de julio de 2017 se inauguro el Estadio Municipal de El Alto capacidad para 25.000 espectadores), cuando era Sub alcalde del D-5 el presidente de esa zona y era un compromiso del gobierno central de turno (MAS). Con el Polideportivo del D-4 ocurrió algo similar en su implementación, ya que no había áreas o terrenos con esa superficie para este tipo de infraestructura, por lo que se dio en «comodato» un área dentro el aeropuerto, con un convenio entre el Ministerio de Deportes, Municipio y las FFAA.

Ej. 5. Terminal Bimodal11, una de las pocas concertadas y coordinadas con las instituciones públicas y técnicas (CACEA, municipio y otras instituciones) para dar efecto a esta demanda con una espera de 17 años (Congreso aprobó proyecto de Ley para Terminal de Buses 20 de febrero 2004).

Para la localización del área de intervención se realizó un estudio y se planificó su área de emplazamiento, cosa similar ocurrió con el «centro cívico» de El Alto incluido en el POUT (2004 un esquema estructural, Arq. Antequera) donde se señala este centro, en coordinación y presión con las juntas del “Sector Libertad”, por la especulación de terrenos que posteriormente se dio.

Actualmente ahí está construido el Jach’a Uta (inicio de obra en 2013 y entregada el 17 de noviembre del 2020, construida en una superficie de 34.000 m2 con un costo de 99,5 millones de bolivianos, una infraestructura que tardo más de 30 años para un municipio con 36 años de vida; este pareciera ser el destino de nuestra urbe alteña bajo la tutela de los políticos de turno, en desmedro del desarrollo de la ciudad de El Alto). Aparentemente todo acontece a presión, por el “bien común”, la toma de áreas de equipamiento para la construcción de “equipamientos macros”, prima la falta de planificación, lucha de los sectores sociales de El Alto.

Nueva percepción y nuevas aspiraciones

A.1.- Las nuevas generaciones tienen una nueva mentalidad, distinta a los primeros en sus asentamientos de El Alto.

A.2.- Tienen un norte distinto al primer periodo de los 70’s y 80’s, ya no hay lucha reivindicativa, ahora, quieren vivir como en una «verdadera ciudad», sin luchar, ni paros, ni bloqueos, esto por parte de un sector mayoritario invisibilizado por el trabajo diario, pero hay un sector minoritario que hace que se haga lo contrario, por estar estancados en la época postcolonial y republicana, en el discurso y en el accionar, lo cual influye, porque están dentro los estamentos de los gobiernos de turno y son los que digitan estas acciones, en función a intereses político-partidarios.

A.3.- Ser la capital de la metrópoli, (esto no es nuevo, pero se debe dar un norte y un argumento de lucha, identidad y reivindicación al alteño de a pie y a sus organizaciones sociales) no solo ser una más de las ciudades desarrolladas dentro la metrópoli. Planificar con una proyección de 20 y 40 años con un norte. «Calidad de vida» en dos ejes fundamentales: salud y educación.

A.4.- Buscan un Nuevo Rumbo y están claras las intenciones en función a que conocen la realidad de El Alto, pero que aún no “cuaja” esta idea, por no estar dentro las decisiones orbiculares de los políticos de turno.

A.5.- Del pasado, solo recuperar valores culturales y la convivencia con el medio ambiente, sin entrar en un recalcitrante aymarismo simbólico e iconográfico (mucho se habla de la identidad cultural, se maneja mucho la “cruz andina, los símbolos andinos”12), si bien es cierto que se quiere rescatar esta concepción y lenguaje, es algo similar lo que ocurrió con el Monoblock de la UMSA, diseñado por el Arquitecto Emilio Villanueva, tiene un lenguaje formal, conceptual y no solo iconográfico.

En la UPEA ese era el rumbo, pero no se concretó por una serie de intervenciones que están detrás del edificio emblemático y debido a que “cada uno maneja su propio lenguaje a su entender y creen que así se hace arquitectura”. Hubiera sido mucho más interesante conservar la idea primaria del Arq. Carlos de la Fuente y darle identidad a todo este sector de la UPEA e iniciar con un lenguaje “nuevo”.

Ahora las “nuevas” edificaciones solo son construcciones civiles, claro esta, sin desmerecer la inversión y el uso que se le den, pero, son solo eso. El Alto tiene un abigarramiento aymara fuerte, a decir de Pedro Luis Strelli13, eso es cierto, pero no es eminentemente aymara, porque la economía no ha sido manejada por aymaras, fue manejada por otras culturas.

Ocupación territorial

Primeros asentamientos14, Norte – Sur – Ceja – Centro; primeros equipamientos en El Alto, red vial:

  • 1989 Ocupación de algunas áreas en La Ceja
  • 1903 se construye la estación del ferrocarril El Alto. Guaqui (puerto en el Lago Titicaca).
  • 1906, se construye el tramo del ferrocarril El Alto – La Paz.
  • 1912, se construye la Estación Guaqui – La Paz.
  • 1913, entra en funcionamiento el ferrocarril Arica- El Alto – La Paz.
  • 1917, se construye el ferrocarril La Paz – El Alto- Viacha.
  • 1923, se construye un pequeño aeropuerto, se funda la escuela de aviación y se instalan las oficinas del Lloyd Aéreo Boliviano.
  • 1933, se construyen los depósitos de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos.
  • 1935, al fin de la guerra del Chaco, soldados indígenas se asentaron en El Alto.
  • 1935, comienzan a operar las aerolíneas internacionales Braniff y Panagra.
  • 1942 se fija radio urbano en la ciudad de La Paz que incorpora la parte sur de El Alto a la jurisdicción paceña y comienzan a construirse las urbanizaciones de Villa Dolores y Villa Bolívar.
  • 1950 La ocupación de la parte norte de la ciudad con las villas 16 de Julio, Ballivián y Alto Lima, son los primeros asentamientos con urbanizaciones o barrios.
  • 1952, El Alto ya cuenta con seis urbanizaciones localizadas sobre las vías regionales hacia Oruro, hacia el Lago Titicaca y la carretera a Laja se expropia la hacienda El Tejar que ocupaba la zona de la Ceja y se construye “Ciudad Satélite”.
  • 1956, el Plan Regulador de La Paz asigna los usos del suelo en El Alto.
  • 1957, se crean tres nuevas urbanizaciones: 12 de Octubre, Bolívar y Ballivián.
  • 1960, se forman los ejes que concentran población a lo largo de la carretera a Viacha, Oruro y la carretera Panamericana.
  • 1970, se crea la Sub alcaldía de El Alto.
  • 1979, se crea la Federación de Juntas Vecinales (FEJUVE).
  • 1976 a 1986, se intensifica el proceso de inmigración.
  • 1983 y 1984, las sequías provocan una gran cantidad de campesinos migrantes.
  • 1985, se le asigna el estatus de municipio autónomo.

El Alto, conformado por

1.- Migrantes, en su mayoría en la parte norte. El Alto Norte y El Alto Sur se habría dado de todas maneras ya que la migración campesina a uno y a otro sector de El Alto tiene fuentes de origen diferentes; proviene de dos reinos preincaicos que se mantienen separados: unos vienen de la región lacustre de Omasuyos (Uma: agua, Suyo: tierra) y otros provienen de Pacajes (la tierra de los señores del aire, de los hombres-águila), lo cual implica ancestrales separaciones y conflictos15, con un fuerte componente de cultura «machista» abigarrado a sus usos y costumbres, donde prima «lo que diga la mayoría», aun yendo en desmedro de una minoría, con una cuasi imposición “democrática” que no tiene eco; en la practica, falta dar un salto cualitativo, muchas veces son tergiversadas estas decisiones democráticas por intereses sectarios y/o corporativos (partidarios).

De una composición mayoritaria aymara. Comercio y transporte también son el común denominador para otro lugar central de El Alto: el cruce de Río Seco. Aquí estuvo ubicada la tranca de control caminero para la circulación de vehículos con dirección a las provincias paceñas cercanas al Lago Titicaca. En la actualidad, este lugar ha quedado dentro de la ciudad y la tranca caminera ha sido trasladada a la localidad de San Roque. El cruce de Río Seco se caracteriza también por el intenso flujo vehicular de unidades de transporte público que vinculan El Alto con las localidades de Batallas, Huarina, Achacachi, Tiquina y Copacabana por el Nor Oeste y las poblaciones de Laja, Tiahuanaco, Guaqui y Desaguadero por el Oeste.16,

2.- Relocalizados, ya que entre 1985 y 1989 se produjo una migración masiva de mineros a la ciudad de El Alto, como consecuencia de la denominada relocalización de las minas (medida del gobierno de Víctor Paz Estenssoro17), después de que se viviera un auge del mineral en esa región en los 60s. La COMIBOL les notificó mediante documentos que debían retirarse de las minas porque no había más mineral que extraer.

“Luego nos ponían un camión grande en las puerta de nuestras casas, a todas las casas llegaba un camión para que carguemos nuestras cosas y nos lleven a donde decidamos. Algunos tenían su casa en Cochabamba, otros en El Alto, en La Paz”18, muchos se asentaron en las zonas Barrio El Minero, Kenko, Santiago II, Senkata y algunos otros barrios en la parte sur de El Alto (de los cuales las primeras familias que las habitaron eran procedentes de las minas de Pulacayo, Colquiri, Huanuni, Coro Coro, Viloco y otros), donde se establecieron barrios enteros de extrabajadores mineros, constituyendo su llegada uno de los cuatro hitos históricos más importantes de crecimiento de esta ciudad, la que en 2012 se convirtió en la segunda más poblada de La Paz, con una fuerte tradición sindical y gran capacidad de organización, por la fuerte influencia de la otrora izquierda en Bolivia, con sus tesis políticas y dirección orgánica monolítica.

En muchos casos el recambio vecinal vino de grupos de maestros jubilados; en otros casos se trató de mineros jubilados, junto a otros “relocalizados”; y en otros casos se trató de grupos de trabajadores fabriles. Esto ha dado lugar a un recambio en las dirigencias vecinales, con la incorporación de dirigentes con amplia experiencia en la organización y movilización de grupos con objetivos tanto políticos como sectoriales (esta la fuerza de la ciudad de El Alto y a la vez su debilidad al ser “partidizados” y cooptados para intereses “partidarios”, dejando de lado las luchas y reivindicaciones colectivas que aspiran a un desarrollo más acorde hacia una futura capital metropolitana). De una composición aymara y una minoría quechua.

Es así que (durante el período censal 1976-1992) El Alto registró una tasa de crecimiento de un 9,4 % como consecuencia de la migración de los mineros relocalizados y los trabajadores fabriles tras la aplicación de las medidas neoliberales. A su vez, las sequías e inundaciones por efecto del Niño (1983-1984) y la crisis agraria (1985) ligada a la apertura económica provocaron la migración rural desde el Altiplano Norte.

36 años como «ciudad»

El Alto continúa sin planificación, sin un norte y un desarrollo real con proyección a potencializar la región metropolitana, esto debido a:

– Falta de políticas nacionales para su desarrollo como área metropolitana,. La alternativa metropolitana está presente, y quizás sea la forma más adecuada de reconocer las diferencias, las razones para la separación y/o complementariedad de estas dos ciudades (La Paz – El Alto) y, también, para sentar las bases de una dinámica de conjunto en niveles superiores de organización e integración para el desarrollo, como una nueva ciudad reinventada, con identidad. En franca proyección con los otros municipios circundantes que hacen a la región metropolitana.

– Falta de Planificación en áreas urbanas y rurales, donde estas se desarrollan con su POA asignado como zona (urbana – rural), distrital y macro. La atomización de recursos en desmedro de los proyectos de impacto o macro.

– Propuesta del Centro Metropolitano – Capital de la Metrópoli, la cual no es reciente, pero se hace énfasis, como PHRONESIS, en nuestra propuesta ciudadana ALTU PATA MARKA19, la misma que debe ser una proyección a largo plazo en concertación con los municipios aledaños, las justificaciones están por demás latentes y son tangibles, ese nuestro norte y nuestro desafío con las organizaciones sociales y organizaciones vivas de El Alto.

– Es en este sentido que en los hechos nuestra conurbación y de los municipios involucrados ya se están viendo en algunos casos rebasados y otros serán rebasados pronto, por lo que se debe actuar en función a la evolución de las ciudades, con su crecimiento poblacional que se refleja en el crecimiento de demandas, las cuales deben ser satisfechas y planificadas, por lo que desde fines de los años 70s es que se tiene un esquema de crecimiento urbano y se va consolidando desde la ciudad de La Paz y la ciudad de El Alto, por su acelerado crecimiento poblacional, para tal efecto debemos de articular e integrar las políticas públicas con los proyectos de integración para consolidar la METROPOLIZACIÓN, ya que en los hechos físicos es una realidad objetiva y está en marcha y nada la detendrá́.

Es por eso que nuestra propuesta apuesta por la construcción y consolidación para ser la METROPOLI ANDINA del departamento de La Paz, a partir de identificar claramente nuestras potencialidades y roles para lograr proyectar con una dimensión regional, de mutuo beneficio para los municipios; posicionarnos con nuestra propia IDENTIDAD de REGIÓN ANDINA para impulsar un desarrollo a largo plazo sin cálculos políticos, ni condicionamientos coyunturales; debemos de apostar por una proyección a largo plazo, con la inclusión de todos los municipios con sus particularidades y sus especificidades para convertirnos en una metrópoli con VOCACION e IDENTIDAD en cada una de nuestra CIUDADES20.

– Aunque es evidente que los problemas de El Alto no se resolverán por si solos, en El Alto todavía no hay un movimiento ni una fuerza, que lideren sobre estos temas. Alguien decía; “que le temía menos a un toro que lo ve venir con intenciones de embestir, que a un toro que no lo veía venir y punto”. Los problemas metropolitanos no están siendo vistos y pueden ser la tónica de nuevas embestidas en El Alto. Peor aún, si a la miopía hacia la realidad metropolitana, se suma una visión ruralista para El Alto, una actitud que la ve como a una ciudad campesina de gran dimensión. El Alto es una ciudad metropolitana, con dinámicas y problemas metropolitanos que solo podrá́ encontrar derroteros de progreso cuando reconozca la naturaleza y la dimensión metropolitana de sus limitaciones y restricciones 21.

– Planificar en función a una metropolización, por ser el centro geográfico de la metrópoli. La Ley Marco de Autonomías y Descentralización “Andrés Ibáñez”, Sección II Región metropolitana, Articulo 25 – 26, promulgada el 17 de julio de 2010; la Ley N° 2028 de Municipalidades de 28 de octubre de 1999; ambas establecen que conurbaciones mayores a 500.000 habitantes debían constituir mancomunidades metropolitanas, también señalan que las áreas metropolitanas están formadas por un conjunto de dos o más municipios que experimentan procesos de conurbación (…) con una población mínima de quinientos mil (500.000) habitantes. Asimismo, se establece que la mancomunidad metropolitana conformará un Directorio constituido por los alcaldes de los Municipios integrantes.

– Diseñar, potencializar y generar desarrollo económico en los sectores Norte – Sur – Centro (aeropuerto parte central; la magnitud de semejante instalación aeroportuaria no solo se trata del aeropuerto comercial, sino de dos pistas de despegue y aterrizaje más propiedad de la Fuerza Aérea, las que están en desuso, puesto que para cualquier vuelo militar se utiliza la pista comercial), con énfasis en los Centros urbanos (Ceja, y otros identificados), bajo conceptos empleados y utilizados en otras ciudades, mismos que deben ser adaptados y contextualizadas como por Ej.: súper manzana, centralidades urbanas, acupuntura urbana, la ciudad de los 15 minutos, la metrópoli de los 30 minutos, etcétera.

– Las tres metrópolis (La Paz, Cochabamba y Santa Cruz) que hoy reúnen a más de la mitad de la población boliviana están en 23 de los 337 municipios del país. La metrópoli andina de La Paz22 involucra los municipios de La Paz, El Alto, Mecapaca, Palca, Achocalla, Laja, Viacha y Pucarani.

Álvaro Cuadros (2005) escribió́ para el Colegio Departamental de Arquitectos de La Paz y la organización Red Hábitat La Región Metropolitana Andina. Éste es probablemente el documento más integral en el tratamiento del escenario metropolitano, por cuanto concluye en una básica propuesta de estrategia metropolitana incorporando políticas sectoriales de gestión metropolitana. Cuadros diagnostica el estado de la metrópoli en cinco áreas: Territorio y Medio Ambiente; Desarrollo Humano; Desarrollo Urbano y Territorial; Desarrollo Económico; Aspectos institucionales y organizativos.

En los últimos 16 años no existen investigaciones que analicen componentes sociales económicos, político-ideológicos u otros de las gestiones de los alcaldes de La Paz o El Alto. Por ejemplo, los cientistas sociales, en general, han focalizado sus preocupaciones y motivaciones por un lado en el escenario estatal nacional, aquel que está en la Plaza Murillo, en el escenario rural indígena y campesino, en el de los movimientos sociales mineros, fabriles y hasta vecinales, pero no en el de la institucionalidad que incide en las calles que ellos transitan23.

Se debe hacer una abstracción de la distritación administrativa y planificar en función al desarrollo NORTE – SUR – CENTRO de El Alto y realizar una reingeniería en la redistribución de POAs, a partir de la aplicación de la Ley de Participación Popular y de Descentralización, donde se delimita la Jurisdicción Territorial del Gobierno Municipal a la Sección de Provincia, a partir de las OTBs 1994, además de tomar en cuenta el nuevo CENSO del 2024.

Conclusiones – recomendaciones

Todos estos elementos «particulares» hacen PARTICULAR a El Alto, que se diferencia de las otras ciudades del eje metropolitano (exceptuando tal vez a Cochabamba, “Sacaba” – Santa Cruz de la Sierra, “Plan 3000”), por su RESILENCIA – LUCHA – ORGANIZACIÓN, pero este solo queda en epítetos cuando hay que hacer una planificación para desarrollarse como ciudad. NO HAY NADA más que improvisaciones, solo hay pequeñas «dádivas» (que corresponden por derecho y por las luchas, solo endosaron a los alteños uno que otro equipamiento, como por ejemplo el Polideportivo «Héroes del Gas», prueba de que hasta con los nombres se hace DEMAGOGIA) para congraciar a la masa y a sectores afines al gobierno de turno y continuar en el poder circunstancial, del cual se salió y se volvió mecánicamente, no hay nada planificando para la urbe alteña, excepto su dependencia al gobierno central y a los gobiernos subnacionales de turno. Se continua con la mano extendida (una marca y “costumbre” que nos dejó la colonización española, reproducida y continuada por los modelos neoliberales y fomentados por los gobiernos centralistas de turno).

Utilización de las masas con fines políticos para mantenerse en el poder (14 años del Movimiento al Socialismo, mas otros 5 años) y dentro la urbe alteña se sigue respirando polvo y derrota. Cosa diferente a la del “desarrollo del Chapare”, para poner solo un ejemplo. No existen políticas nacionales25 de apoyo al desarrollo de la ciudad de El Alto.

El comercio informal lo legalizamos o lo reconvertimos y potenciamos, dando las condiciones necesarias y óptimas para su desarrollo. Debemos estar en sintonía con la dinámica global y dejar de mirarnos al interior de nuestros ombligos, como una economía de “alasitas” e «informal», se debe combinar la experiencia de intercambio entre China, Brasil, etc., El Alto debe estar en la VITRINA de la región, pensar globalmente con los pies en nuestro suelo local, metropolitano y regional.

La falta de un Plan Maestro, como se plantea en ALTU PATA MARKA26, no solo con un Plan de Ordenamiento Territorial POT que es una parte (existe ya un producto con estas características, pero que aun no se conoce todo el contenido y el alcance del mismo, elaborado bajo consultorías desde los TDRs hasta el POT, no hay una participación directa de los beneficiados y las instituciones claves, misma que puede pasar a engrosar los estantes del municipio, como ocurre siempre con estos documentos cuando no son validados por las organizaciones sociales y las instituciones vivas del El Alto, como gremiales, choferes, vecinos, profesionales, gente de a pie, etc.); instrumento que indudablemente servirá pero que no lo es todo, por lo que debemos apuntar a las cartas orgánicas, el Plan Maestro, políticas de planificación y saneamiento económico al ulterior del municipio y reconfigurar nuestras recaudaciones, reinventarnos como un nuevo paradigma, debemos avanzar a pasos agigantados.

Políticamente las organizaciones sociales deberían converger a sus orígenes y ser «apartidarías, reivindicativas, articuladoras, aglutinadoras y organizadoras» con una posición monolítica en defensa del desarrollo de la ciudad de El Alto (este fenómeno de división y fragmentación se vio a partir de los años 2003 con el cambio de conducción política a nivel nacional, el MAS, que tomo la hegemonía, empezó a cooptar y subordinar a las organizaciones sociales que lamentablemente se dejaron absorber por un “partido de turno”, cuando en sus principios y estatutos las organizaciones sociales son apartidarias, se deben a su gremio y deben aglutinarse por sus luchas reivindicativas y sectoriales). Actualmente todas las organizaciones sociales están fragmentadas o atomizadas, frustrando las aspiraciones de los alteños que todavía confían en organizaciones sociales que ya no responden a nuestros intereses, quedándose así sola la gente de a pie y los profesionales.

En el tema de vivienda, las políticas nacionales no responden al déficit habitacional, por lo que solo se hacen VIVIENDAS POLÍTICAS y no POLÍTICAS DE VIVIENDA. Este fenómeno repercute a nivel nacional, ya que solo cubren las necesidades con viviendas cualitativas, mejora de vivienda, cuando son las viviendas cuantitativas las que se necesitan. Sin una visión clara en la intervención dentro las ciudades, sin identificar el tipo de ciudades27, excepto las del eje central (teniendo solo una caracterización de sistemas de ciudades de Bolivia), a las que beneficiarán y solo lo hacen con «afines político partidarios; una realidad de nunca acabar y El Alto no está exento de este fenómeno.

El Alto seguirá postergado entre la CIUDAD y el CAMPO, sin llegar a ser siquiera, una ciudad intermedia, entre tanto no se desarrolle y planifique en función a su ROL, FUNCIÓN y VOCACIÓN. Hay una inexistencia de cumplimiento y respeto a la normativa y las leyes, falta de educación vial, respeto al peatón, a las normas de urbanidad y de convivencia «El Alto tierra de nadie y de todos»; de todas formas hay algunos ejemplos a replicar (caso teleférico, como educadores urbanos28).

Su gente y en particular el mestizo se «RESISTE» a todo y esto hay que entenderlo en el sentido de resistencia = desconfianza ante la dominación española, la cual aún se arrastra, este lastre, está en los genes, lamentablemente, en todo lo que es Latinoamérica y en especial lo que fue el Kollasuyo. A esto está ligado posteriormente el «PATERNALISMO» del estado central, el mismo que se dio en la época republicana, a partir de 1952, con el acceso al voto universal y las crecientes necesidades que el gobierno central debe de atender (supuestamente todas nuestras demandas y necesidades, dejando que ellos sean los que decidan nuestros destinos, cuando no es así). «Nos adormecieron y cuasi nos adiestraron y mecanizaron a ESTIRAR LA MANO». Esto sucede en la mayoría de los municipios, por no decir en todos, más aún con la conformación de las OTBs, que supuestamente deberían ser el medio para canalizar los recursos económicos de los municipios, pero en la práctica solo se atomizan y despilfarran los recursos asignados, en supuestas «CUMBRES DE PLANIFICACIÓN», como si fuera este el camino a seguir transitando, cuando la realidad nos demostró que no lo es.

La falta de nuevas y creativas formas de recaudar recursos económicos, pues ser el segundo municipio más poblado de Bolivia, debería decirnos algo. Administración de nuestros propios recursos, con políticas de orden metropolitano en función a acuerdos de orden económico en lo local, metropolitano, regional y nacional, para salir de esta dependencia paternalista del estado central. Autonomía administrativa, manejo y generación de propios recursos, de ninguna manera independencia territorial, todo enmarcado en las normativas y leyes de la CPE, elaborar, socializar y consensuar nuestras CARTAS ORGÁNICAS, para saber cuál el destino de nuestro municipio y saber hacia dónde nos dirigimos.

El tema de la recaudación tributaria está congelado por la Ordenanza Municipal 009/200329 (según el secretario del Concejo municipal, Marco Antonio Cueto, la ordenanza fue propuesta por el Alcalde José Luis Paredes y ratificado por el órgano deliberante en solidaridad con las personas de pocos recursos), seguida de otras ordenanzas, como la OM 058/2006 («Esta ordenanza ratifica el congelamiento para el pago de impuestos de bienes inmuebles en el municipio de la ciudad de El Alto a las gestiones anteriores de manera que la población pueda estar tranquila y segura de que no habrá incremento alguno», señaló Acarapi)30 del gobierno municipal de El Alto, la cual se debe de ajustar, socializar y actualizar sin subir el impuesto. La recaudación tributaria municipal de los últimos años ha evidenciado que existe una baja incidencia en el crecimiento económico de la ciudad de El Alto, por consiguiente, la transición del modelo neoliberal al modelo plural no ha incorporado ningún cambio en la recaudación tributaria municipal tradicional, llevando a la ciudad de El Alto a una dependencia económica del Gobierno Central, provocando así un desajuste en la administración municipal, el cual se refleja en una baja atención de necesidades básicas de la población alteña31.

La toma física y “simbólica”, POR EL BIEN COMÚN, de espacios físicos para el Centro Metropolitano es una tarea y norte pendiente para las organizaciones sociales vivas de la ciudad de El Alto, las cuales deben articular todas sus agendas en función a este NORTE: ser capital de la metrópoli.

Como señalaron autores marxistas, como Harvey (2012) retomando a Lefebvre (1976), lo urbano (y la urbanización) se convierte en objeto crucial de la lucha de clases y la lucha política, y por ende, este factor subjetivo no es algo externo a la urbanización y a las transformaciones socio-territoriales, por el contrario, hay una relación dialéctica o de mutua interacción entre el sistema urbano y la lucha de clases. Hasta el momento, los estudios nombrados han analizado a El Alto como el escenario de la lucha de clases desde el Cerco de la Paz de Túpac Katari (siglo XVIII) hasta los levantamientos de octubre de 2003 y de mayo y junio de 2005; sin embargo, no se ha estudiado cómo las luchas de clases, además de estar condicionadas por el sistema urbano, también pueden transformar sistemas urbanos32.

Lamentablemente, las jornadas de 2019 (octubre y noviembre) tuvieron una “réplica casi similar” y un “dejavú” paralelo a las jornadas de 2003 (Octubre Negro) por un “fraude y/o golpe”, fueron el caldo de cultivo para que la oposición y algunos sectores de la población, además de la policía y militares, pidan la “renovación” del gobierno de turno; fueron días de resistencia, con un vacío de poder por 4 días que no se podía permitir, así, para “justificar” una convulsión social, el gobierno del MAS dio un paso al costado dando una salida hasta el llamado de nuevas elecciones. Creyendo pacificar el país, pero la ciudad de El Alto y el Chapare continuaron en resistencia con el ataque de sectores “reaccionarios y partidarios” afines al gobierno saliente y entrante, quienes detentaron el poder por casi un año, sin dar respuestas a nuestras necesidades, dejándonos otra gran lección de aprendizaje político-social-económico.

El poder concentrado en una persona y/o en “sectores conservadores”, que estén en el gobierno de turno, no fueron la respuesta a nuestros problemas33. 36 años de estancamiento en El Alto y su desarrollo por falta de políticas, planes y proyectos planificados para dar un salto cualitativo ante las demandas tan sentidas de nuestra población, las cuales quedan insatisfechas por los políticos, ya sean opuestos o afines al gobierno de turno. Pero pese a esto la ciudad de El Alto irá emergiendo y nada la detendrá, por ser objetivamente inevitable, porque ahora debemos ir asidos de un norte, una propuesta clara y concreta.

Referencias

  1. Historiador francés, cofundador de los Annaless d’Histoire économique et sociale. Nació en Lyon el 6 de julio de 1886 y fue fusilado por los nazis en Saint Didiérde Forma’ns (Ain) el 16 de junio de 1994. Se afirmó como un pionero de la historia de las mentalidades. Definió la historia como la ciencia, no del pasado, sino de «los hombres en sociedad a través del tiempo», insistiendo en el método que utilizó: un doble movimiento que esclarece el presente por el pasado y el pasado por el presente.
  2. EFECTO DE LAS RECAUDACIONES TRIBUTARIAS MUNICIPALES EN EL CRECIMIENTO ECONOMICO DE LA CIUDAD DE EL ALTO. Banco Central de Bolivia – Código 7115, Bolivia, 2012.
  3. Perspectivas del Medio Ambiente Urbano: GEO El Alto, Proyecto GEO Ciudades El Alto, Bolivia, 2008.
  4. Indaburu Quintana Rafael: Evaluación de la ciudad de El Alto. Bolivia, USAID (Contrato 511-O-00-04-00047-00), 2004.
  5. IDEM 4.
  6. La “Alcaldía Quemada” era el Centro de Artes, era la Casa de la Cultura, y eso fue hecho en el Gobierno de Lidia Gueiler, te estoy hablando del 1979 y 1980 mas o menos, antes del golpe de García Mesa, agarro y fue uno de los “tres mosqueteros” René Valencia Valle, que era muy amigo de Lidia Gueiler en una charla informal, que tuvieron, “quiero que me regales algo para El Alto, y que quieres; dijo Lidia, una casa de La Cultura contestó; René, y Lidia dijo; conseguí pues el terreno”. Articulo «Dialogando sobre los orígenes, presente y la realidad de la Urbe Alteña» Pedro Luis Strelli García, un “ALTEÑO MIRAFLORINO”.
  7. MEMORIA INSTITUCIONAL CA-CEA. Colegio de Arquitectos Ciudad de El Alto – 35 AÑOS DE VIDA INSTITUCIONAL, Autor: Gustavo Cortez Alanoca, octubre 2021.
  8. Crónica de la primera etapa de la historia de la Universidad en la ciudad de El Alto, gestada desde sus primeras concepciones hasta el presente, por las movilizaciones sociales, que se constituyeron en 1as características para el desarrollo y funcionamiento de esta Casa Superior de Estudios. Las adversidades en materia de infraestructura y len o académico fueron 1as determinantes para su accionar, particularmente hasta el año 2000, en que concluyó una etapa fecunda: expresiones primigenias del avance académico y construcción física del inmueble de la Universidad Técnica y Laboral de El Alto (UTLA), que abrieron el escenario para la emergencia de la Universidad Púb1ica de El Alto. Sin opción a dudas, la juventud que participó de una u otra forma en las acciones prouniversitarias en esos tiempos, forjó los hechos sociales del Siglo XXI, cuyos primeros años dejaron huella profunda en la historia de esta ciudad. «De la Universidad Técnica y Laboral de El Alto a la Universidad Pública de El Alto: Apuntes de una Historia Universitaria», Autor; Johnny Fernandez Rojas, 2009.
  9. El nosocomio se inauguró el 25 de febrero de 2012. Sin embargo, el inicio de sus actividades se postergó en cuatro oportunidades debido a la falta de equipamiento y médicos. La construcción del hospital de tercer nivel demandó una inversión de 127 millones de bolivianos. Cuenta con 190 camas distribuidas en 48 habitaciones. Tiene 12 consultorios, seis quirófanos, ocho box de urgencias, dos salas de parto y 13 incubadoras. 221 funcionarios trabajarán en el nosocomio (30 especialistas, 23 técnicos, 98 enfermeras y 70 administrativos). Los servicios que prestará el hospital son médica, quirúrgica, pediatría y atención intensiva. Se prevé la atención de 30 mil consultas externas, tres mil partos y cesáreas, dos mil cirugías y 1.500 ingresos hospitalarios en un año.
  10. El Estadio Municipal de El Alto (o también llamado comúnmente como Estadio de Villa Ingenio) es un estadio boliviano ubicado en la ciudad de El Alto, en la Provincia Murillo del departamento de La Paz. El estadio se encuentra situado a 4090 metros sobre el nivel del mar, en la zona de Villa Ingenio, su altura lo convierte en el más alto del país al haber superado al estadio de la ciudad de Potosí, ubicado a una altura de 3900 msnm. El estadio comenzó a construirse el año 2013 y fue finalizado después de 4 años, en 2017. El costo total de la infraestructura fue de 8 millones de dólares (55 millones de bolivianos). El estadio fue inaugurado el 16 de julio de 2017, con un partido entre los equipos de Bolivar y The Strongest (clásico paceño). En la actualidad, el estadio es la sede del equipo de fútbol de primera división Always Ready, así como también del equipo Club Deportivo FATIC. Ambos equipos juegan en el estadio como locales.
  11. Edificada en una superficie de 12 hectáreas, en el Distrito 2 de la ciudad de El Alto, este sitio cuenta con 300 unidades de parqueo, patios de comida, un área para eventos culturales y otros espacios que la convierten en una infraestructura única a nivel nacional. La obra comenzó en octubre de 2014. Inaugurada el 10 de febrero del 2021.
  12. (…) contar con un “argumento conceptual y quedarse como docentes”, como una reflexión lanzo, en la UPEA, ¿se genero una concepción de la vivienda andina? o ¿se genero una planificación andina?, yo que sepa, no hay, y hay un miedo a implementar este tipo de conceptualización, mas aún en El Alto, ya que ellos llevan en sus “genes” el ADN andino, para ser mas gráfico. Cuando se vea un producto, un hecho arquitectónico andino, hablando conceptualmente, tecnológicamente y formalmente, entonces, se podría hablar de “arquitectura andina”, porque solo se hace uso y abuso formal faltándole el “alma” (ajayu) y esto hay que construirlo y cuando se construya un hecho arquitectónico con alma, con lo que es la identidad cultural, ahí recién van aflorar ideas, habrá una línea arquitectónica, recién existirá una arquitectura andina, y este debería ser el ROL de la UPEA, ellos deberían ser los promotores, pero lamentablemente, no hay nada de aquello, y solo queda en retorica. Entrevista Alipio Callejas Blanco, IDEM 5.
  13. El manejo e influjo de esa fuerza minera. El influjo de esa corriente minera, desde 1985 cuando se dio la relocalización, se dio un índice de crecimiento en El Alto, porque antes de 1988, donde ya tenemos el rango de la Cuarta Sección de la provincia Murillo de La Paz, que se establece en 1985 en papeles y tres años mas tarde lo tenemos publico, El Alto tenia aproximadamente 300.000 habitantes y con la relocalización llagamos a tener 800.000 habitantes, medio millón de personas se sumaron a El Alto, con corrientes migratorias del interior del país, de los sectores mineros con una influencia muy importante en la ciudad de El Alto. Articulo: «Dialogando sobre los orígenes, presente y la realidad de la Urbe Alteña» Pedro Luis Strelli García, un “ALTEÑO MIRAFLORINO”.
  14. IDEM 3.
  15. IDEM 4.
  16. IDEM 4.
  17. Los relocalizados se encontraron con unos terrenos baldíos, y mientras planificaban construir viviendas, compartían alojamientos comunes o eran albergados por familiares. Frente a la ausencia del Estado, conformaron organizaciones para sobrevivir en la “ciudad prometida”, que entonces se hallaba en crisis y con carencia de servicios básicos, sin agua, luz, alcantarillado y transporte. A partir de ello se formaron juntas vecinales para hacer visibles sus demandas. “Las familias de mineros relocalizados de Bolsa Negra han formado las fuerzas de lo que hoy es la zona Cosmos 78 y la fuerza principal de la población alteña, no sólo a nivel demográfico, también por sus capacidades de organización y de movilización. Por tanto, la identidad colectiva del minero desaparece para transformarse en una identidad alteña”; sociólogo francés Franck Poupeau, «Las identidades de los mineros en El Alto», PIEB, 2010
  18. «Los Mineros, el barrio que surgió con la relocalización, Bolivia», OutletMinero 2016.
  19. Propuesta Ciudadana ALTU PATA MARKA. Construyendo la Ciudad de El Alto PROGRAMA PLAN DE GOBIERNO MUNICIPAL EL ALTO 2021 – 2026, Autor: Phronesis, Primera edición, febrero de 2021.
  20. IDEM 19.
  21. IDEM 4.
  22. La identificación de los ocho municipios como componentes de la Metrópoli Andina no es, por supuesto, oficial. Aunque algunos borradores de la LMAyO identificaban expresamente a los municipios citados como parte de las respectivas metrópolis, la indicada Ley se aprobó sin ese nivel de desagregación. Respecto al alcance territorial de la «metrópoli andina» no existe acuerdo entre los especialistas. Hay quienes creen que ésta debía extenderse a los municipios de Yanacachi, Coroico, Sapahaqui y Luribay; lo que inviabilizaría esta especie de identidad implícita adquirida con el denominativo de «metrópoli andina”.
  23. Sociología Urbana, «Estado de la investigación sobre la metrópoli andina de La Paz», Instituto de Investigaciones Sociologicas “Mauricio Lefebvre”; Autor Carlos Blanco.
  24. Concretamente, estas leyes obligaban al municipio de El Alto, a la estructuración de sus distritos, ya la transformación de las juntas vecinales en Organizaciones Territoriales de Base – OTBs – como medidas que garanticen los desembolsos de la Coparticipación Popular asignada a cada municipio. Además de la obligatoriedad de construir Comités de Vigilancia, cuya principal función es la de controlar que los recursos que percibe cada municipio tengan el destino definido a través de la planificación participativa que cada distrito debe llevar adelante. OXFAM GB- Red Hábitat, Proyecto de Fortalecimiento de la Participación y Organización Vecinal en el Distrito 5 de la ciudad de El Alto, DIAGNOSTICO D-5, 2000.
  25. La Ley N° 777 del Sistema de Planificación Integral del Estado (SPIE) del año 2016 cambia el enfoque y estructura de la planificación en el país incorporando elementos conceptuales importantes, pero aún con vacíos operativos en lo relacionado al ordenamiento urbano y territorial. La norma no concibe la escala urbano-nacional y carece de orientación estratégica para el desarrollo de la red de áreas urbanas y asentamientos humanos del país. El nivel central de Estado tampoco cuenta con un Plan Nacional de Ordenamiento Territorial. Política nacional de desarrollo integral de ciudades, Sistema de Ciudades de Bolivia (SCB), HS Number: HS/034/21S, ONU-Hábitat, 2021.
  26. IDEM 19.
  27. Configuración espacial del Sistema de Ciudades. En términos generales, la distribución espacial del total de asentamientos urbanos del país es dispersa, con tendencia a la ocupación de las regiones centrales y hacia el sur del país, lo que permite concluir que la ocupación territorial en Bolivia es tendencialmente homogénea. (…) el Sistema de Ciudades se encuentra en proceso de articulación. Su conectividad es aún lineal debido, en parte, a la complejidad fisiográfica del territorio nacional. Resta por consolidar la conectividad del sistema con el corredor norte. Los circuitos menores 1 y 2, correspondientes al departamento de La Paz y Beni, aún no consolidan un circuito con el eje central para lograr el primer anillo centro-norte del país; asimismo, el circuito sur se encuentra en proceso de consolidación. Cabe añadir que se evidencia que existen grandes extensiones del territorio que no se encuentran articuladas al Sistema de Ciudades. IDEM 25.
  28. Un elemento que imperó dentro el congreso fue el intercambio de experiencia concretas y la transformación real que sufren los espacios públicos con la implementación de estos sistemas (Teleférico), es un cambio real, concreto y tangible, donde las dudas son disipadas con las acciones como ser la EDUCACIÓN dentro estas infraestructuras, haciendo una presencia de un primer mundo con su arquitectura y más aún con soluciones espaciales acordes a los usuarios, dentro un tercer mundo, donde nos encontramos, rompiendo ese estigma de “ciudades postergadas» y que no se puede hacer arquitectura y dar soluciones integrales, en cuanto al acceso a la movilidad urbana y soluciones en el campo de la educación urbana y «las buenas costumbres y relaciones sociales», rescatar valores y educar a las nuevas generaciones. «Experiencias sobre movilidad urbana en el C.I.T.C.U.» (II CONGRESO INTERNACIONAL DE TRANSPORTE POR CABLE URBANO), Articulo: Phronesis, Septiembre 2019.
  29. «Alcaldía de El Alto congeló impuestos por inmuebles», ANF B9822 19:51:45 18-03-2003; «Alcaldía de El Alto congeló impuestos por inmuebles La Paz», 18 Mar. (ANF). Con el propósito de beneficiar a la población que viven una aguda crisis económica que afecta sus hogares, la Alcaldía de El Alto, determinó congelar los impuestos a la propiedad de bienes inmuebles. (…) En cesión del Concejo se aprobó la Ordenanza municipal 009/2003 congela los impuestos a la Propiedad de Bienes Inmuebles en El Alto, medida que beneficiará a la población que actualmente vive una realidad de crisis económica que afecta sus hogares, informó Marco Antonio Cueto secretario de organismo fiscalizadores del municipio alteño. La ordenanza señala que: con el objetivo de beneficiar a la población del municipio de El Alto, se autoriza al ejecutivo municipal no incrementar las tablas de valor, ni realizar ajustes algunos con respecto a la gestión anterior aprobado. Asimismo, ordena aprobar la zonificación impositiva de la ciudad de El Alto para la gestión 2002 por adecuarse a la Ley 2337 de Delimitación de la Jurisdicción de El Alto, bajo los criterios de Bonificación establecidos por la dirección de Catastro y Administración Urbana. Según la directora de la Recaudaciones de la Alcaldía, Hilda Hurtado esta nueva ordenanza reemplazará a la Ordenanza Municipal 096.2002 y seguirá su trámite ante el Instituto Nacional de Catastro y de la política Tributaria del Gobierno Central, para que sea considerado en Resoluciones Supremas que es empleado por el ejecutivo nacional, para el pago de impuestos. Explicó que la nueva ordenanza va dirigida a personas responsables y la mayoría de estos contribuyentes son de barrios marginales, por lo que la dirección a su cargo buscará eficiencia en los mecanismos de control y fiscalización con equidad y justicia. «Ampliaremos el universo de contribuyentes bajo dos situaciones técnicas, para quienes pagan mal y para quienes no pagan, montos con los cuales se compensará mantenimiento del valor impositivo», sostuvo.
  30. El Concejo Municipal de El Alto determinó congelar las tarifas por el pago de impuestos a la propiedad de bienes inmuebles correspondiente a la gestión 2005. La presidenta del Concejo Municipal, Bertha Beatriz Acarapi, señaló que la determinación fue asumida ante la profunda crisis en la que se encuentra sumida el país y más aun la población de la ciudad de El Alto. (…). La ordenanza municipal 058 /2006 da cuenta de la aprobación de la tabla de valuación de terrenos y construcciones durante la pasada gestión. «Una de las inquietudes de la sociedad es que a raíz de las mejoras con pavimento rígido que se hicieron en varias calles y avenidas de la ciudad de El Alto incrementaría su impuesto. No habrá incremento alguno», sostuvo por su parte el presidente de la Comisión Administrativa y Financiera, Marco Antonio Cueto Poma. La autoridad municipal explicó que la ordenanza busca generar un bajo índice de mora en los contribuyentes con relación al pago de impuestos a la propiedad de bienes inmuebles, así como apoyar la economía de toda la población impulsando el cumplimiento de sus obligaciones impositivas sin ningún tipo de sanciones. Noticias Fides, 13 abril 2006.
  31. IDEM 19.
  32. El Alto – La Paz (Bolivia): «Las transformaciones socio territoriales del neoliberalismo y la derrota del movimiento obrero», Autor; Mariela Paula Díaz, OpenEdition Journals, 2013.
  33. IDEM 19.

(*) Gustavo Cortez Alanoca es arquitecto e investigador en el ámbito de la arquitectura, planificación y urbanismo.

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